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EE.UU. lanza un programa de US$8.000 millones para compensar los costos del diésel a los agricultores

La administración Trump anunció el programa Harvest Fuel Relief: US$8.000 millones en pagos únicos para compensar el alza del diésel en la cosecha 2026. La ayuda se entregará vía la Farm Service Agency del USDA, con tasas en noviembre y solicitudes en enero de 2027.

¿Qué soluciones de largo plazo exigen las gremiales más allá del pago único para enfrentar el alza récord del diésel?

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la creación del programa Harvest Fuel Relief, que entregará US$8.000 millones a los agricultores estadounidenses para compensar los mayores costos del diésel durante la temporada de cosecha. El anuncio se hizo el lunes en un discurso de campaña en Kansas y fue confirmado luego por el Departamento de Agricultura (USDA).

Detalles del programa y contexto

El USDA precisó que destinará los US$8.000 millones a pagos únicos para los productores durante la cosecha, con el fin de brindar alivio "ante disrupciones temporales del mercado y mayores costos de insumos". El apoyo se calculará mediante una fórmula uniforme que cubrirá una porción de las pérdidas modeladas en el año agrícola 2026 y será administrado por la Farm Service Agency del departamento. El organismo prevé anunciar en noviembre las tasas de pago por cultivo para los cultivos del Título I y abrir solicitudes prellenadas en enero de 2027.

El aumento del diésel se vincula al conflicto entre Estados Unidos e Irán, que restringe las exportaciones de combustible por el estrecho de Ormuz. Según Bloomberg, los precios minoristas en Estados Unidos alcanzaron un récord de US$6,50 por galón en septiembre, lo que generó dolores de cabeza al mandatario antes de las elecciones de medio término. La administración ya había buscado aliviar el impacto sobre los productores, incluida una medida de este mes para flexibilizar los límites al uso de una variedad de diésel exenta de impuestos.

El anuncio se suma a una serie de promesas financieras de Trump a los votantes rumbo a los comicios de noviembre, en los que está en juego el control del Congreso. Los republicanos tienen una mayoría estrecha en el Senado y la Cámara de Representantes, pero la aprobación del presidente se ha visto afectada por el manejo del alto costo de vida en medio del conflicto que elevó los precios de los combustibles. Trump también propuso enviar cheques de US$5.000 a todos los ciudadanos adultos si los republicanos conservan el control de ambas cámaras, propuesta recibida con escepticismo por analistas y economistas, y a comienzos de mes anunció un pago único de US$90 a más de 20 millones de estadounidenses inscritos en Medicare.

Reacciones del sector agrícola

Las principales gremiales celebraron el alivio, aunque insistieron en soluciones de largo plazo. La American Farm Bureau Federation (AFBF), la mayor organización de agricultores del país, valoró la medida: "Los agricultores y ganaderos celebran el anuncio de la administración de 8.000 millones de dólares en alivio a través del programa Harvest Fuel Relief para ayudar a los agricultores que luchan contra los altos precios del diésel", dijo su presidente, Zippy Duvall. El dirigente añadió que, al apoyarse en el Farmer Bridge Assistance Program, el USDA podrá entregar rápidamente el alivio al campo, e instó a garantizar apoyo a los productores de cultivos especiales, los ganaderos y los pescadores, así como a avanzar en una ley agrícola modernizada, la venta de E15 todo el año y la atención a las necesidades laborales del sector.

La National Association of Wheat Growers (NAWG) agradeció la asistencia, pero advirtió que "los altos precios del combustible y otros costos de insumos siguen presionando los márgenes agrícolas y amenazan la viabilidad de las granjas familiares". Su director ejecutivo, Sam Kieffer, señaló que la organización está dispuesta a trabajar con la administración y el Congreso en soluciones de largo plazo. Por su parte, la National Corn Growers Association (NCGA) instó a Washington a centrarse en soluciones "duraderas, bipartidistas y de largo plazo", que incluyan la venta de E15 durante todo el año, la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la mejora del acceso a nuevos mercados como el combustible marítimo y el de aviación sostenible, y una ley agrícola sólida, según su presidente, Matt Frostic.

La National Farmers Union (NFU) adoptó una postura más crítica. Su presidente, Rob Larew, calificó la ayuda como "la segunda ronda de ayuda de emergencia este año para abordar pérdidas que eran en gran medida previsibles" y advirtió que "los pagos únicos no pueden brindar la estabilidad que necesitan para planificar el futuro". Larew también expresó dudas sobre cómo el programa atenderá a los productores de cultivos especiales, "a quienes se les ha pedido presentar sus propios datos de costos sin que haya claridad aún sobre si serán cubiertos o cómo".

La National Sorghum Producers (NSP) agradeció la medida. Su presidente, Garrett Love, productor de sorgo de Montezuma, Kansas, destacó que "los productores de sorgo enfrentan márgenes ajustados, y los mayores costos del diésel ejercen aún más presión sobre nuestra capacidad de llevar una cosecha al mercado", y señaló que la asistencia "brindará un apoyo bienvenido mientras los productores terminan la cosecha y se preparan para la próxima temporada".