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La deuda del sector agrícola de EE.UU. alcanzará un récord de 605.100 millones de dólares en 2026

El USDA proyecta que la deuda del sector agrícola estadounidense alcanzará un récord de 605.100 millones de dólares en 2026, un alza nominal del 4,5%. El ingreso neto caería 2,6% a 158.400 millones, mientras el USDA investiga el crédito no tradicional.

¿Por qué el USDA reconoce que su medición oficial podría estar subestimando el crédito al campo?

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta que la deuda del sector agrícola estadounidense alcanzará un récord de 605.100 millones de dólares en 2026, un aumento nominal del 4,5% frente a 2025 y del 1,5% ajustado por inflación, según su última previsión.

La deuda inmobiliaria agrícola llegaría a 399.000 millones de dólares, un alza nominal del 4,6% (1,6% en términos ajustados por inflación), mientras que la deuda no inmobiliaria se ubicaría en 206.100 millones, con un incremento nominal del 4,4% (1,4% en términos reales), informó el equipo de ingresos agrícolas del USDA.

Solvencia y liquidez

El USDA advierte que la solvencia del sector se deterioraría en 2026. "Se pronostica que la solvencia del sector agrícola empeorará en 2026 en relación con 2025, con una deuda que crecería a un ritmo más rápido que los activos o el patrimonio", señaló el equipo de ingresos agrícolas. El ratio deuda-activos pasaría de 13,34% en 2025 a 13,54% en 2026.

En materia de liquidez, el capital de trabajo aumentaría 3,5% en términos nominales en 2026, tras haber caído 15% en 2025. Sin embargo, otras mediciones, como el ratio de servicio de la deuda, muestran un deterioro de la liquidez en 2026, precisó el USDA.

Rentabilidad bajo presión

Las proyecciones del USDA indican que los gastos de producción agrícola ascenderán a 492.800 millones de dólares en 2026, un alza del 4,5% respecto al año previo. En contraste, el ingreso neto agrícola caería a 158.400 millones de dólares, una disminución nominal del 2,6% y del 5,5% tras descontar la inflación.

Para los productores, estas tendencias implican que las decisiones de financiamiento deben contemplar cada vez más los elevados costos de fertilizantes, combustibles, mano de obra, tierras y equipos, junto con la incertidumbre en los mercados de materias primas.

Crédito no tradicional y brechas de medición

El creciente endeudamiento con prestamistas no tradicionales está generando vacíos en la capacidad oficial de medir el crédito agrícola. Según Reuters, los agricultores estadounidenses están pidiendo más dinero que nunca para operar, pero el auge del crédito de proveedores y no tradicional dificulta el seguimiento de la deuda por parte del gobierno federal.

Los productores recurren cada vez más a proveedores, cooperativas agrícolas, fabricantes de equipos, empresas de tecnología financiera y otros prestamistas no tradicionales, cuyo crédito es más difícil de medir de forma integral. Ante ello, el USDA lanzó proyectos de investigación para rastrear mejor esa deuda y entender si el estrés financiero del agro podría afectar a la economía en general. "Están apareciendo nuevos prestamistas y necesitamos encontrar formas de acceder a esos datos", dijo Jeffrey Hopkins, administrador adjunto interino del Servicio de Investigación Económica del USDA, a Reuters.