Ignacio Iriarte calificó de "panorama promisorio" el comercio mundial de carne, con precios que ya superan los niveles de 2022. La tonelada Hilton cotiza a 22.000 dólares (+30% anual) y los cortes a China subieron 40%.
El comercio mundial de carne bovina atraviesa un panorama promisorio, con precios internacionales que ya superan los valores de 2022, considerados hasta hace poco irrepetibles. Así lo planteó el analista Ignacio Iriarte, quien advirtió que, de no aparecer un cisne negro, la demanda sostenida mantendrá altos los precios el año próximo.
El informe más reciente del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) proyecta que el crecimiento de la demanda mundial de carne vacuna se frenaría el año próximo, pero, a juzgar por los precios de la carne y de la hacienda, el mercado parece tener otra visión del negocio. “De no aparecer un cisne negro, el comercio mundial y los precios internacionales de la carne vacuna presentan para el año próximo un panorama promisorio”, señaló Iriarte.
“En todos los países, los precios del novillo y de la carne en dólares superan los valores alcanzados en el año 2022, que se consideraban hasta hace poco irrepetibles”, agregó el analista.
La Secretaría de Agricultura informó que el valor medio de la tonelada de carne tuvo un aumento de 75% en los últimos dos años, con mejoras dispares pero significativas según el destino. La tonelada Hilton, cupo que incluye cortes de alto valor y cuyos aranceles se llevaron a cero tras el acuerdo Unión Europea-Mercosur, cotiza a 22.000 dólares por tonelada, 30% más que hace un año, de acuerdo con las estadísticas de la Asociación de Productores Exportadores (APEA).
Las ventas a Estados Unidos se cierran en precios de 8.500 a 9.000 dólares por tonelada, un mercado afectado por el mayor ingreso de carne tras la autorización a Brasil de una cuota de 300.000 toneladas. En el caso de China, cortes como el garrón y el brazuelo se venden en 7.700 dólares la tonelada, cuando un año atrás se negociaban en 5.400 dólares, una suba interanual de 40%. La vaca en seis cortes se exporta a 6.300 dólares por tonelada, frente a los 5.000 dólares de noviembre del año pasado, una mejora de 25%.
Las ventas a Israel se concretan en 12.500 a 12.700 dólares por tonelada, cuando un año atrás el precio era de 9.800 dólares, lo que representa una mejora de 30%.
La mejora en los precios de la carne tuvo un reflejo parcial en los precios de la hacienda. Los novillos aptos Visec se venden entre 8.000 y 8.100 pesos por kilo de carne en gancho, con una mejora interanual de 20%. Medido en dólares, el valor pasó de 5 a 5,50 dólares por kilo en gancho, un avance de 10%.
Iriarte detalló el comportamiento en los principales países productores: “Mientras en Estados Unidos, con un precio mayorista de 7,95 dólares por kilo en gancho, las cotizaciones se ubican un 22% por encima de dos años atrás, en Brasil, con 4,40 dólares, la suba es del 38%. En Paraguay, con 5,53 dólares por kilo, el incremento en dos años es del 72%; en Uruguay, con 6,08 dólares, la suba es del 54%. En la Unión Europea, con 7,43 dólares, la mejora es del 35% en dos años. En Argentina, con 5,56 dólares, la suba es del 37% y en Australia, con 6,19 dólares por kilo en gancho, el incremento con respecto a dos años atrás es del 48%”.