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El INTA prueba tecnología satelital para calcular la disponibilidad de pasto en campos ganaderos

Investigadores del INTA Concepción del Uruguay evaluaron una metodología que combina imágenes del satélite Sentinel-2 con mediciones de biomasa a campo para estimar la disponibilidad de pasto en campos ganaderos. Analizaron 68 índices espectrales y detectaron que los modelos requieren recalibración periódica para mantener su precisión.

¿Por qué la información satelital no alcanza por sí sola y necesita recalibrarse periódicamente para medir kilos de pasto?

Saber cuánto pasto hay disponible en un campo es una variable central para organizar el rodeo, definir la carga animal y anticiparse a posibles déficits de forraje. Con ese objetivo, investigadores del INTA Concepción del Uruguay evalúan una metodología que combina imágenes del satélite Sentinel-2, mediciones de biomasa a campo y datos de cada establecimiento para estimar el stock de pasto en superficies extensas sin recorrer y medir todos los potreros.

Cómo se estima la biomasa

Para los productores, esa información tiene consecuencias concretas: permite decidir cuántos animales sostener, cuándo mover la hacienda, cuánto tiempo mantenerla en un lote y cómo administrar las reservas frente a períodos de menor crecimiento. El problema es que realizar mediciones frecuentes en todos los potreros demanda tiempo y trabajo, especialmente en establecimientos extensos y con ambientes heterogéneos.

El desarrollo integra, según explicó Martín Durante, investigador del INTA Concepción del Uruguay, tres fuentes de información: "Las imágenes del satélite Sentinel-2, las mediciones de biomasa realizadas en puntos seleccionados del campo y el conocimiento de las características y el manejo de cada establecimiento". A partir de las imágenes se calculan índices espectrales, indicadores que analizan cómo responde la vegetación a la luz en diferentes longitudes de onda; esa respuesta se relaciona con la cobertura vegetal y, mediante modelos matemáticos, se utiliza para estimar la biomasa.

Para que el satélite pueda traducir esa información en kilos de pasto, primero necesita referencias tomadas directamente en el terreno. Los investigadores miden biomasa en puntos seleccionados que funcionan como sitios de calibración, relacionan esos datos con la respuesta espectral registrada por el satélite y ajustan modelos que extienden las estimaciones al resto del establecimiento. "La información satelital aportó continuidad espacial y permitió ponderar la superficie ocupada por cada ambiente; las mediciones de campo transformaron la respuesta espectral en biomasa cuantitativa", detalló Durante.

Alcance de la evaluación y limitaciones

Para evaluar la metodología, el equipo analizó 68 índices espectrales en pasturas templadas de la Unidad Integrada Balcarce, conformada por el INTA y la Universidad Nacional de Mar del Plata, a partir de registros de 46 fechas de muestreo. La investigación también exploró su aplicación en pastizales naturales de la región del Río de la Plata, con 11 fechas de muestreo en cinco sitios de Argentina y Uruguay, entre ellos establecimientos de Concepción del Uruguay y Gualeguay, en Entre Ríos. El trabajo contó con investigadores de Argentina, Uruguay, Colombia y Costa Rica, en el marco de un proyecto FONTAGRO.

Los investigadores identificaron una limitación a resolver antes de un uso generalizado: los modelos perdieron precisión al aplicarse a imágenes de fechas posteriores a las utilizadas para su calibración. Por eso plantean la necesidad de recalibraciones periódicas para que las estimaciones sigan siendo confiables. Como parte del desarrollo, elaboraron una aplicación web piloto que integra los índices espectrales de Sentinel-2 con las mediciones de biomasa para generar mapas de disponibilidad de pasto a escala de establecimiento. Los avances serán presentados durante la Caravana Pampa 2026, una iniciativa regional que recorrerá establecimientos de Brasil, Uruguay y Argentina para intercambiar experiencias sobre producción ganadera y conservación de los pastizales naturales.