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Eco Pioneras, la cooperativa de Campana que pasó de reciclar bolsas a gestionar envases de agroquímicos

La cooperativa Eco Pioneras, nacida en 2019 en Campana, pasó de reciclar bolsas de alimento a operar un centro de acopio de envases de agroquímicos como proveedora de CampoLimpio. Hoy emplea a 14 personas y gestiona unas 25 toneladas mensuales de residuos plásticos.

¿Cómo logró una cooperativa de mujeres de Campana convertirse en proveedora de CampoLimpio y gestionar 25 toneladas mensuales de residuos?

La cooperativa Eco Pioneras, integrada por más de diez mujeres de Campana, nació en 2019 reciclando bolsas de alimento para mascotas y hoy emplea a 14 personas, en su mayoría jefas de hogar. Su coordinadora y fundadora, Cristina Romero, todavía se sorprende del crecimiento de un proyecto que, en menos de diez años, pasó de coser mochilas y cartucheras a gestionar envases vacíos de agroquímicos como proveedora de CampoLimpio.

"Nos juntamos con una vecina preocupada por la gestión de residuos en nuestra zona. Notábamos tanto la falta de trabajo como la poca gestión de eso que se descartaba. Empezamos a juntar bolsas de alimento para mascotas y a coser con ellas mochilas y cartucheras. Era 2019. La bautizamos Eco Pioneras, por el barrio Los Pioneros de donde somos, en Campana. El proyecto quedó en stand by cuando mi compañera se enfermó. Luego la pandemia nos dio una oportunidad", recordó Romero en charla con Bichos de Campo.

La preocupación de estas mujeres coincidía con la de empresas de la zona, que no dudaron en colaborar. "Yo hacía esto fuera de mi horario laboral. Una firma nos prestaba un vehículo también fuera de horario. Fueron muchas las personas que empezaron a acompañarnos al ver que no se estaba haciendo nada con ciertos materiales descartados", señaló. La recolección escaló hasta que abrieron un acopio en Campana, donde comenzaron a ofrecer servicios de tratamiento y gestión de residuos reciclables no especiales.

El salto a los envases de agroquímicos

Uno de los principales saltos llegó entre 2021 y 2022, cuando se especializaron para trabajar con CampoLimpio, asociación que desde 2018 es responsable del sistema de recuperación y revalorización de envases vacíos de agroquímicos en cumplimiento de la Ley 27.279, y que ya superó los 28 millones de kilos de envases recuperados.

"Al principio fue raro y nos costó. Los chacareros nos querían ayudar a descargar los bidones y nosotras les explicábamos que no podían porque no tenían los elementos de protección correspondientes. Nos decían '¿Cómo una mujer me va a estar atendiendo y no me deja ayudarla?'. Para ellos éramos 'las chicas'. Fue romper un paradigma en cierto punto", reconoció Romero.

El vínculo se mantuvo firme y la cooperativa integró la nómina de proveedores de CampoLimpio, que en distintos puntos del país gestionan residuos y administran los Centros de Acopio Transitorio (CAT). Actualmente operan el CAT ubicado en las afueras de Carmen de Areco, que trabaja con más de 120 productores de localidades como Salto, Chivilcoy, Lima, Zárate y San Pedro. Se trata de uno de los 99 centros operativos de la asociación, que ya alcanzó los 102 construidos.

Juan Machera, gerente de Regiones de CampoLimpio, explicó que "la tercerización de la operación de los CAT genera mucho valor". Y agregó: "Primero está la mano de obra que se logra. Y después está el entendimiento de que CampoLimpio existe para cuidar la salud y el medio ambiente de cada uno de los pueblos. Nuestro nombre no es uno que suena lindo. Cada bidón enterrado afecta al pueblo, al colegio donde van mis hijos, al hospital que cuida a la gente. Con esto se agrega muchísimo valor".

Trabajo, autonomía y próximos desafíos

Romero celebró el espíritu autónomo de Eco Pioneras: "Sin recibir ningún tipo de subsidio o ayuda demostramos que una cooperativa bien gestionada, porque a veces se ensucia el concepto de la cooperativa, es una herramienta de trabajo y capacitación. Nosotros no dependemos del Estado. De hecho, tenemos de cliente al Estado".

"Nuestro nicho es la recolección. Nosotros cobramos por ese servicio, que va desde la recogida de los descartes hasta su clasificación y destino final. Hoy en día otorgamos incluso un certificado de trazabilidad aprobado por el Ministerio de Ambiente", destacó, al indicar que por mes alcanzan las 25 toneladas de residuos plásticos gestionados.

En paralelo, la cooperativa armó un equipo de promotoras ambientales certificadas que trabaja puerta a puerta para concientizar a los vecinos de Campana y alrededores. Además de mostrar la correcta manera de descartar los residuos, ayudan a que los productores presenten los bidones conforme a la normativa, lo que implica su triple lavado y posterior perforación.

Lejos de quedarse quieta, Romero se entusiasma con nuevos objetivos: "Soñamos y aspiramos a darles una trazabilidad completa a los bidones que gestionamos, con poder procesarlos, obtener materia prima recuperada y convertirla, por ejemplo, en caños plásticos para los cables de fibra óptica. Para eso, obviamente, tenemos un recorrido por delante, pero son nuestras metas a mediano plazo".