El 46,5% de los canadienses prioriza la asequibilidad al comprar alimentos y solo el 2,3% el impacto ambiental, según una encuesta de la Universidad de Dalhousie. Pese a ello, la alianza CANZA busca llevar prácticas climáticamente inteligentes al 14% de las tierras agrícolas para 2050.
La asequibilidad es la principal preocupación de los canadienses a la hora de comprar alimentos, muy por encima del impacto ambiental. Según una encuesta realizada a comienzos de este año por el Agri-Food Analytics Lab de la Universidad de Dalhousie, el 46,5% de las personas la menciona como su principal consideración al comprar alimentos, mientras que apenas el 2,3% prioriza el "impacto ambiental".
La reducción de emisiones en la agricultura y la meta de una agricultura neta cero tuvieron gran protagonismo cuando Justin Trudeau era primer ministro y Joe Biden presidente. Hoy, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y Agriculture Canada están enfocados en la producción, las exportaciones y el crecimiento económico del sector.
Estados Unidos abandonó la reducción de emisiones en la agricultura tras la llegada de Donald Trump a la presidencia en 2025. En abril de ese año, la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, calificó la agricultura climáticamente inteligente como una "estafa verde" y canceló la iniciativa Partnerships for Climate-Smart Commodities. "La iniciativa Partnerships for Climate-Smart Commodities se construyó en gran medida para impulsar la 'estafa verde' en beneficio de las ONG, no de los agricultores estadounidenses", afirmó Rollins.
El ministro de Agricultura de Canadá, Heath MacDonald, no ha utilizado ese lenguaje hostil, pero en lo que va de 2026 la reducción de emisiones en las explotaciones apenas se menciona en Agriculture Canada.
Aun así, muchos grupos y empresas siguen dedicados a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del agro canadiense. Entre ellos figura la Canadian Alliance for Net Zero Agriculture (CANZA), con sede en Toronto, que tiene como objetivo ampliar la agricultura climáticamente inteligente al 14% de las tierras agrícolas de Canadá para 2050. Eso representaría uno de cada siete acres del país, con agricultores que siguen prácticas regenerativas o climáticamente inteligentes.
"Nuestro foco está en desarrollar y escalar soluciones que puedan reducir las emisiones, mejorar los resultados ambientales y crear nuevo valor en todo el sistema agroalimentario", dijo Ashley Honsberger, directora ejecutiva interina de CANZA.
La alianza, que integra a pesos pesados corporativos como RBC, Maple Leaf Foods, McCain y Loblaws, mantiene su trabajo pese al cambio de prioridades de la política gubernamental hacia la productividad agrícola y las exportaciones agroalimentarias. "Reducir las emisiones agrícolas requiere acciones en las explotaciones, respaldadas por la colaboración entre la industria, el gobierno y otros socios", sostuvo Honsberger. "Aún está por verse cómo se traduce el nuevo marco de políticas (para la agricultura canadiense) en programas e inversiones, pero la importancia de la colaboración entre agricultores, industria, gobierno y filantropía no ha cambiado".