La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires dejó firme la condena contra la empresa química Atanor por contaminación ambiental. El fallo cierra un largo proceso judicial y sienta precedente sobre la responsabilidad de las empresas de insumos agrícolas en casos de daño ambiental.
El caso Atanor es uno de los más emblemáticos en la historia reciente de la jurisprudencia ambiental argentina. La empresa había sido denunciada por contaminar napas freáticas y suelo con productos químicos en una planta ubicada en el partido de San Nicolás.
El proceso avanzó durante más de una década con instancias favorables y adversas para las partes.
El máximo tribunal bonaerense rechazó los recursos de la empresa y confirmó la condena por daño ambiental colectivo. La sentencia ordena la remediación del predio afectado y establece compensaciones a comunidades vecinas.
El fallo también incluye lineamientos sobre monitoreo ambiental futuro a cargo de la empresa.
El fallo sienta un precedente relevante para el sector de agroinsumos, al ratificar la responsabilidad objetiva por daño ambiental. Para las empresas del rubro, refuerza la necesidad de invertir en prevención y en sistemas de gestión ambiental.
En el plano regulatorio, el caso podría impulsar discusiones sobre estándares más exigentes para la operación de plantas químicas cerca de zonas habitadas.