Brasil exportó 196.000 toneladas de carne vacuna en agosto, 27% menos interanual, por el agotamiento de su cuota en China y la suspensión en la UE y Noruega. La nueva cuota de trimmings de Estados Unidos difícilmente compense ese volumen.
Brasil exportó 196.000 toneladas de carne vacuna en agosto, un 27% menos que un año atrás, y encadenó su segunda caída mensual de dos dígitos después de más de tres años de crecimiento casi ininterrumpido. El freno en China explica el retroceso: los envíos a ese destino pasaron de un máximo de 158.000 toneladas en junio a 83.000 en julio y apenas 16.000 en agosto, con lo que el gigante asiático dejó de ser el principal mercado y cayó a la quinta posición.
El agotamiento de la cuota china, de 1,1 millones de toneladas, se estima en un excedente de entre 150.000 y 200.000 toneladas —la primera estimación hablaba de 150.000 toneladas— sobre el que regirá un arancel del 67%, que deberá absorber el importador, el exportador o una combinación de ambos. El precio medio de la carne enviada a China en agosto fue de 5.700 dólares por tonelada, por debajo de los 6.800 de junio y los 6.400 de julio, e insuficiente para afrontar ese arancel.
Con ese vacío, Estados Unidos pasó al primer lugar de los destinos, con 31.000 toneladas en agosto frente a 22.000 de junio y 26.000 de julio, aunque lejos de compensar la pérdida en China. Rusia también creció, de 6.000 y 11.000 toneladas en junio y julio a 21.000 en agosto, y Europa anotó 20.000 toneladas, tras 7.000 y 10.000 en los dos meses previos, en una disparada que respondió a la anticipación de la suspensión del mercado europeo.
En los primeros ocho meses Brasil acumuló 1,9 millones de toneladas, 5% más interanual, y en los últimos doce meses 3,1 millones, con un alza de 14%. El precio medio general de agosto fue de 6.200 dólares por tonelada, con bajas de 200 dólares en julio y agosto desde el máximo reciente de 6.600 de junio.
Desde inicios de septiembre rige la suspensión de la carne brasileña en la Unión Europea y Noruega. El bloque fundamenta la medida en la falta de seguridad que, a su criterio, brinda la trazabilidad de los animales y de sus tratamientos con promotores de crecimiento.
El mercado europeo es relevante no tanto por volumen sino por valor: mientras el precio medio de lo enviado a China y a Estados Unidos en el año fue de 6.000 dólares por tonelada, lo destinado a Europa alcanzó 9.000 dólares. Así, Brasil queda con la virtual imposibilidad de colocar carne en China y en Europa, lo que compromete su posición exportadora en los próximos meses.
La apertura de Estados Unidos de una cuota de 300.000 toneladas, a razón de hasta 100.000 por mes entre septiembre y noviembre, para países sin cuota propia de carne vacuna, aparece como una puerta teóricamente interesante para Brasil. Sin embargo, la matemática no es lineal: la cuota exenta alcanza solo a trimmings magros enfriados o congelados, cuyo código aduanero es distinto del que Brasil utiliza mayoritariamente.
Las 120.000 toneladas mensuales que antes iban a China tienen una composición distinta a la que requiere la nueva cuota estadounidense. Además, para generar trimmings hay que despostar mucha carne, y la fuerte reducción de los negocios con China y Europa limita aún más esa producción. Por eso, la cuota, tal como fue definida, difícilmente cumpla el objetivo de contener el precio de la carne para hamburguesas en el mercado estadounidense. Brasil podrá retomar las operaciones con China desde fines de octubre o noviembre, trabajando contra la cuota de 2027.
Australia despachó 128.000 toneladas en agosto, 5% menos interanual, y sumó su segundo mes de retroceso. También allí pesó China: pasó de un promedio de 27.000 toneladas mensuales en los primeros cinco meses a 8.000 en julio y 6.000 en agosto. Corea del Sur se le complicó además por la pérdida del arancel preferencial del 5%, que subió al 25% al agotarse la cuota del tratado de libre comercio a fines de agosto. En ocho meses acumula 1,08 millones de toneladas, 9% más.
Uruguay embarcó 42.000 toneladas equivalente carcasa en agosto, 17% menos interanual, con caídas hacia China (6.000 toneladas menos) y la Unión Europea (3.000 menos). En el acumulado de ocho meses suma 318.000 toneladas, 13% por debajo del año pasado.
Estados Unidos exportó 65.000 toneladas en julio, 7% menos interanual, con retrocesos en Corea del Sur, Japón y Canadá, y estabilidad en México. China mostró un repunte de 2.000 toneladas, el doble interanual, tras meses de colocaciones marginales. El precio medio de julio fue de 10.600 dólares por tonelada, 11% más que un año atrás.