La encuesta Gardner Food and Agricultural Policy Survey registró que la preocupación por el agua, la electricidad y la conversión de tierras agrícolas creció de febrero a agosto de 2026 en todos los partidos, con más del 60% de demócratas «muy preocupados» en agosto.
La preocupación de los estadounidenses por el desarrollo de la inteligencia artificial y de los centros de datos creció de forma transversal entre febrero y agosto de 2026, según la encuesta Gardner Food and Agricultural Policy Survey (GFAPS), que releva a 1.000 adultos por ola. Los encuestados de todas las afiliaciones políticas manifestaron niveles crecientes de inquietud por el consumo excesivo de agua, el alza de los costos eléctricos y la conversión de tierra agrícola para la instalación de centros de datos, con los demócratas como el grupo más preocupado.
El análisis, elaborado por Mark White, Sarah Low, Jonathan Coppess y Maria Kalaitzandonakes y publicado originalmente por Farmdoc, se enmarca en la expansión de la infraestructura de IA desde el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022. El gasto mensual en centros de datos pasó de menos de 1.000 millones de dólares en noviembre de 2022 a 5.400 millones por mes en agosto de 2026, según Our World in Data.
Los resultados provienen de las olas 16 (febrero de 2026) y 18 (agosto de 2026) de la encuesta trimestral. En la ola 16, un 34% se identificó como republicano, un 34% como demócrata y un 32% como independiente u otro; en la ola 18, la composición fue de 34% republicanos, 37% demócratas y 29% independientes u otros. Los participantes calificaron en una escala de 1 a 7 su nivel de preocupación ante tres consecuencias: la conversión de tierra agrícola para centros de datos, el uso excesivo de agua y el aumento de los costos eléctricos.
En todos los grupos políticos, la mayoría de los encuestados expresó preocupación. Los demócratas registraron los niveles más altos, con una calificación promedio superior a 5,5 sobre 7 en el impacto sobre el uso de la tierra agrícola, el consumo de agua y los costos de electricidad. Republicanos e independientes mostraron niveles similares de preocupación por el agua y la electricidad, mientras que los republicanos se mostraron algo más preocupados que los independientes por el uso de suelo agrícola.
La intensidad de esa inquietud también aumentó. Entre febrero y agosto de 2026, la proporción de encuestados «muy preocupados» —quienes marcaron 6 o 7 en la escala— se acercó o superó el 50% en todos los temas y grupos políticos. En agosto, más del 60% de los demócratas se declaró muy preocupado por los costos eléctricos, el uso del agua y la conversión de tierras agrícolas. Entre republicanos e independientes, casi el 57% estaba muy preocupado por la electricidad, mientras que la preocupación por la tierra y el agua rondó el 50%.
La preocupación por la conversión de suelo agrícola fue la que más creció entre febrero y agosto, con aumentos de 20 puntos porcentuales entre demócratas, 17,3 entre republicanos y 15,4 entre independientes. Este incremento coincidió con un período en el que los desarrolladores buscan sitios disponibles, a menudo en zonas rurales: la Reserva Federal de Dallas reportó que en el oeste de Texas la producción agrícola se desacelera por la conversión de superficie a centros de datos y energías alternativas, y cerca de una cuarta parte de los administradores de fincas encuestados por la Sociedad de Administradores Profesionales de Fincas y Tasadores Rurales de Illinois indicó haber sido contactado por desarrolladores en el primer semestre de 2026.
En contraste con las preocupaciones, las percepciones sobre los beneficios locales de los centros de datos siguieron siendo tibias, aunque la afiliación política influyó. Los republicanos fueron más proclives a declararse «muy optimistas» —marcar 6 o 7 en la escala de 1 a 7— que demócratas e independientes en los cuatro beneficios consultados: mayores ingresos fiscales locales, empleo, oportunidades de negocio para firmas y proveedores locales, y mejoras de infraestructura como caminos, servicios públicos y banda ancha. Su mayor optimismo se centró en los ingresos fiscales locales. En el extremo opuesto, solo el 20% de los independientes se mostró muy optimista respecto de esos beneficios, una cifra notablemente menor que la de republicanos o demócratas.
Los autores concluyen que la preocupación por la electricidad, el agua y la conversión de tierras agrícolas es compartida a lo largo del espectro político y que, si bien los republicanos tienden a ser algo más optimistas sobre los beneficios, ese optimismo no compensa por completo las inquietudes generales. Dado el volumen de las inversiones actuales y previstas en infraestructura de IA, prevén que la preocupación pública persista más allá del ciclo electoral de 2026 y que la IA y su infraestructura sigan siendo temas relevantes en el debate y las políticas públicas. La encuesta continuará monitoreando las actitudes, incluso en el período poselectoral.