El consumo de biocombustibles en Canadá creció 6% en 2025, con el biodiésel y diésel renovable cerca de 2.000 millones de litros. La canola busca ampliar su participación, hoy detrás del sebo, mediante restricciones a importaciones y enmiendas al Clean Fuel Regulations.
El consumo de biocombustibles en Canadá creció 6% en 2025, una desaceleración frente al avance de 10% registrado en 2024, según la undécima edición del informe anual Biofuels in Canada, elaborado por Navius Research para Advanced Biofuels Canada.
El biodiésel y el diésel renovable aumentaron 5% hasta casi 2.000 millones de litros anuales, por debajo del crecimiento de 10% de 2024. La mezcla de etanol se expandió 4% hasta poco más de 4.300 millones de litros, frente al 6% del año previo.
Brittany Wood, gerente sénior de políticas de transporte y comercio de la Canadian Canola Growers Association, valoró las cifras pese a la desaceleración. “Aun así lo vemos como positivo”, dijo. “Seguimos creciendo”.
Los canadienses consumieron 544 millones de litros de diésel renovable a base de canola en 2025. Fue la segunda materia prima más utilizada, detrás de los 758 millones de litros de biocombustible a base de sebo y por delante de los 411 millones de litros de diésel a base de soja.
Ese segundo puesto no satisface al sector canolero. “Querríamos una tajada más grande de ese pastel, tanto en participación de mercado como en volúmenes”, afirmó Wood.
El sector presiona al gobierno federal para que restrinja las importaciones de lo que considera aceite de cocina usado fraudulento, que le quita participación a las materias primas nacionales. También impulsa enmiendas al Clean Fuel Regulations que aumenten la producción de biocombustibles y prioricen los insumos de América del Norte.
El gobierno publicó recientemente sus enmiendas preliminares. Wood señaló que la industria aún “analiza los detalles” de las propuestas, pero a primera vista parecen quedar cortas frente a las expectativas: “No estamos viendo señales inmediatas y sólidas de demanda que surjan de ello”.
Imperial Oil inició operaciones en su nueva planta de diésel renovable en Strathcona, Alberta, durante el verano de 2025, con capacidad para producir 1.000 millones de litros anuales.
Farm Credit Canada publicó su propio informe, que muestra que la producción de biodiésel y diésel renovable en Canadá promedió 150 millones de litros mensuales durante los primeros siete meses de 2026, un alza de 152% interanual. La producción de etanol promedió 156 millones de litros al mes, 5% más que en 2025.
Las plantas canadienses de diésel renovable usaron 800.000 toneladas de aceite vegetal durante los primeros siete meses de 2026, frente a 235.000 toneladas de grasas, sebos y aceites usados.
El informe de FCC señala que el etanol tiene una ventaja de precio sobre la gasolina, aun ajustando su menor contenido energético: el etanol importado cuesta unos 1,20 dólares por litro frente a 1,75 dólares por litro de gasolina. No ocurre lo mismo con el diésel renovable de canola: solo el aceite de canola cuesta unos 4,70 dólares por litro, antes de otros costos, frente a un diésel de 2,60 dólares por litro.
El informe Biofuels in Canada sostiene que los biocombustibles redujeron los precios de los combustibles en Canadá un promedio de 2,4 centavos por litro entre la entrada en vigor del Clean Fuel Regulations, el 1 de julio de 2023, y fines de 2025. Los ahorros asociados al etanol compensaron con creces los mayores costos del diésel renovable.
El uso de combustibles limpios redujo las emisiones de gases de efecto invernadero en 14,2 millones de toneladas en 2025. El etanol tuvo una intensidad de carbono promedio 60% inferior a la gasolina de petróleo, mientras el diésel de biomasa estuvo 86% por debajo del diésel de petróleo.