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La maquinaria agrícola argentina paga el doble de impuestos que Brasil y México y anticipa una década de desinversión

La Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola advierte que la carga impositiva local duplica la de Brasil y supera el doble de la de México. En el primer semestre de 2026 las ventas cayeron 7,1% y la facturación bajó 19,6% en términos reales.

¿Por qué los fabricantes buscan en Europa del Este y en un sello común de exportación la salida a un mercado interno que se achica?

La industria de la maquinaria agrícola argentina atraviesa una doble realidad: mientras el mercado interno se achica y la rentabilidad se resiente por la presión impositiva y burocrática, el sector redobla la apuesta por las exportaciones con misiones comerciales y un sello común. Hernán Zubeldía, presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma), resumió el desequilibrio: "Tenemos una carga impositiva que hoy duplica la de Brasil y supera el doble de la de México, pero con precios muy parecidos".

El efecto, según los fabricantes, es similar al que sufren los productores agropecuarios, sus principales clientes. Los altos costos, sobre todo impositivos y burocráticos, recortan la rentabilidad y dificultan las inversiones. "Cuando la rentabilidad baja, sucede lo mismo que cuando el campo no gana plata: vamos a ver un período de desinversión en los próximos diez años, y yo no quiero que pase en este sector", advirtió Zubeldía.

El peso del IVA y del costo de invertir

Entre las principales demandas del sector figura la devolución de los saldos técnicos del IVA, que se generan al comprar insumos gravados al 21% y vender productos al 10,5%. "Esos fondos son sumas muy importantes, están pesificados, no se actualizan y sabemos que no los recuperamos. Es plata de las fábricas que tiene el Estado", describió Zubeldía.

El costo de invertir es otro de los frentes. Con tasas que ya no son negativas, como ocurría cuando la inflación superaba los rendimientos, las decisiones se miden con más cuidado. "Hoy la decisión es mucho más fina porque tu rentabilidad es baja y donde diste un paso en falso, quedás en rojo", agregó.

Los datos del mercado local reflejan ese estancamiento. Según un relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario, en el primer semestre de 2026 se vendió un 7,1% menos de maquinaria que en 2025 y la facturación cayó un 19,6% descontando la inflación.

Exportar como salida

A pesar del contexto, los fabricantes sostienen la inversión. "Los fabricantes, somos grandes apostadores porque, más allá de la situación coyuntural, seguimos invirtiendo, comprando fierros, tecnificando las fábricas y modernizando procesos", destacó Zubeldía. Aun así, aclaran que el mercado doméstico es la base de cualquier estrategia externa: "Los mercados internos son las bases para salir a exportar, y Argentina tiene un mercado interno mucho más chico que otros colegas o competidores".

La desventaja se amplía frente a competidores como Estados Unidos, México o Brasil, que por tonelada producida consumen alrededor de siete veces más maquinaria que Argentina. Y ocurre en un escenario donde los precios internacionales tienden a igualarse: "Competir con precios cuando vos tenés altos costos es muy difícil", explicó el titular de Cafma.

Para compensar el achicamiento del mercado interno, el sector impulsa misiones comerciales hacia Europa del Este, cuyos suelos y agricultura presentan similitudes con los de Argentina, y promueve el sello común Agrinova. La estrategia es llegar primero con sistemas como la siembra directa o el silobolsa y, a partir de allí, encauzar toda la cadena de maquinaria. "Tenemos un horizonte muy importante si tuviésemos las condiciones dadas, porque nosotros somos exportadores de sistemas y atrás de esos sistemas se encauza toda la producción de maquinaria agrícola", señaló Zubeldía.