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Adecoagro planea duplicar la producción de Profertil y evalúa nuevas inversiones en lechería, arroz y maní

Adecoagro planea duplicar la capacidad de Profertil hasta unas 2,8 millones de toneladas anuales de urea, apalancada en el gas de Vaca Muerta, y evalúa nuevas inversiones en lechería, arroz y maní.

¿Cómo se apalanca la mayor empresa agropecuaria argentina en Vaca Muerta y en la integración industrial para sostener su expansión?

Adecoagro, la mayor empresa agropecuaria de Argentina, busca seguir creciendo con una estrategia que combina inversiones industriales, integración de cadenas y exportaciones. Desde la posibilidad de duplicar la capacidad de Profertil en Bahía Blanca hasta el desarrollo de sus negocios de leche, arroz y maní, la compañía apuesta a expandirse en distintos rubros agroindustriales.

La apuesta más reciente de la compañía, que desde 2025 tiene como accionista mayoritario al grupo crypto Tether, ha sido la principal fábrica de urea del país. Profertil fue adquirida en una operación de 1.200 millones de dólares junto con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA): Adecoagro aportó el 90% del monto y ACA el 10%.

La empresa que cotiza en la Bolsa de Nueva York no debe confundirse, al menos por ahora, con la reciente operación de compra de más de 900.000 hectáreas de campos que la familia Benetton tenía en la Argentina desde 1991 y de las cuales acaba de desprenderse. En ese caso, según la poca información disponible, los compradores serían el grupo de directores argentinos que se quedó con la minoría accionaria y la gestión de Adecoagro, encabezados por el CEO Mariano Bosch.

En el caso de Profertil, la compañía estudia un proyecto para ampliar la capacidad de la planta y llevar su producción a unas 2,8 millones de toneladas anuales, más del doble de la capacidad actual, según explicó Alejandro López Moriena, director de Sustentabilidad de Adecoagro. El negocio se apoya en el desarrollo de Vaca Muerta, por el impacto que puede tener la disponibilidad de gas natural competitivo sobre los costos de producción.

La Argentina consume entre 2,5 y 2,8 millones de toneladas de urea, mientras que la región importa alrededor de 10 millones. Por eso, el crecimiento de Profertil tendría que combinar abastecimiento interno con exportaciones, principalmente a Brasil y Uruguay.

Lechería: integración y marcas

En lechería, Adecoagro tiene 14.500 vacas en ordeñe en un polo productivo ubicado en el sur de Santa Fe, cerca de Venado Tuerto. La producción promedio alcanza casi 39 litros diarios por vaca, con picos superiores a los 40 litros. “Acabamos de terminar lo que era nuestro objetivo y estamos con la sintonía fina de la productividad”, señaló el directivo.

La compañía también está integrada industrialmente, con dos plantas que compró a Sancor cuando estaban paralizadas. En Morteros, Córdoba, produce quesos y leche en polvo, productos orientados principalmente a la exportación; en Chivilcoy, Buenos Aires, elabora leche larga vida, yogures, leche chocolatada, productos con proteínas, leches sin lactosa y cremas, con mayor orientación al mercado doméstico.

Además, Adecoagro recuperó la marca Las Tres Niñas, que había pertenecido a Sancor y permaneció fuera del mercado durante años. “La reflotamos y hoy es una marca que está bien arriba en market share. Con esa integración de los tambos, la industria y la marca, llegamos a los supermercados y a la mesa de los alimentos argentinos”, afirmó.

Aunque no tiene actualmente un proyecto concreto de expansión industrial en ese rubro, la empresa analiza oportunidades para aumentar su producción primaria y procesamiento. “La producción primaria se podría duplicar o triplicar porque están las condiciones naturales. Argentina tiene que mirar el mercado de exportación, tiene que mirar el mundo para poder producir más”, sostuvo.

Arroz: potencial en la Mesopotamia

En arroz, la empresa siembra unas 65.000 hectáreas, principalmente en la Argentina, y otras 2.000 a 3.000 hectáreas en Uruguay. Produce casi 500.000 toneladas de arroz cáscara, que procesa en seis molinos propios distribuidos entre ambos países. El 70% de esa producción se exporta y el resto se destina al mercado interno.

Adecoagro también cuenta con la marca Molinos Ala y sigue buscando oportunidades para crecer en una actividad que considera favorecida por el potencial hídrico de la Mesopotamia y las dificultades productivas que enfrentan otros países arroceros tradicionales. La firma siembra 65.000 hectáreas de este cultivo, cuando la superficie nacional es de 200.000: “Es muy poquito si lo comparamos con el potencial que tiene, por el agua que hay en la Mesopotamia”, destacó López Moriena.

Maní: exportación a Europa

En agricultura extensiva, la compañía trabaja sobre unas 180.000 hectáreas con trigo, soja, maíz, girasol y maní. Este último cultivo se convirtió en uno de sus negocios estratégicos, con una integración que abarca desde la producción en los campos hasta el procesamiento industrial.

En cuanto a la producción de maní, Adecoagro compró una planta ubicada en Dalmacio Vélez, Córdoba, donde procesa su propia producción. Entre el 90% y el 95% de ese producto se exporta, principalmente a Europa, un mercado que privilegia la calidad. “El maní de Argentina tiene muy buena calidad. Europa primero compra el maní de Argentina y después sale a comprar a otros lugares”, remarcó el empresario.

Para López Moriena, la combinación de producción primaria, industria y mercados externos es la clave para sostener el crecimiento de la empresa en el país. Esa misma estrategia atraviesa cada uno de sus negocios y ahora también se proyecta sobre el mercado regional de fertilizantes.