Un juez federal de California bloqueó temporalmente el traslado de la sede del Servicio Forestal desde Washington D.C. a Salt Lake City, al considerar que el USDA violó restricciones del Congreso. La medida impide cerrar oficinas o reasignar personal mientras se resuelve la demanda.
Un juez federal de distrito de California bloqueó temporalmente el traslado de la sede del Servicio Forestal de Estados Unidos desde Washington D.C. a Salt Lake City, Utah, mientras se resuelve la demanda que impugna la reestructuración de la agencia. En una orden firmada el martes, el juez Vince Chhabria, del distrito norte de California, concedió la suspensión del traslado y sostuvo que el Congreso ha impuesto restricciones a la capacidad del USDA para reorganizarse sin su aprobación.
El USDA, que supervisa el Servicio Forestal, "ha estado violando casi con toda seguridad esas restricciones", escribió el magistrado, quien añadió que "es necesaria una medida cautelar para proteger la prerrogativa del Congreso, evitar un daño irreparable a los empleados federales y reivindicar el interés público". "El Congreso no contempló que el USDA usara sus fondos asignados para cerrar oficinas o reubicar empleados", agregó. "Por el contrario, el Congreso estaba trabajando activamente para restringir la capacidad de la agencia de hacerlo".
El plan se remonta a marzo, cuando el USDA anunció que trasladaría su sede a Utah como parte de una "reestructuración amplia" del Servicio Forestal. La secretaria de Agricultura, Brook Rollins, calificó la decisión como una medida de "sentido común" para situar a la agencia "más cerca de los paisajes que gestionamos y de las personas que dependen de ellos". La reestructuración también cerraría y consolidaría casi dos docenas de instalaciones de investigación y abriría nuevas oficinas estatales más pequeñas.
El mes pasado, un grupo de organizaciones sin fines de lucro, gobiernos locales y sindicatos presentó una demanda para bloquear el plan por considerarlo ilegal, calificándolo de "reorganización sin precedentes" que cerraría oficinas en todo el país y obligaría a miles de empleados del USDA a "elegir entre sus familias, comunidades, iglesias y las vidas que han construido, y sus carreras". Según los demandantes, el Congreso no solo rechazó el plan, sino que "fue más allá de rechazar la propuesta presupuestaria de la Administración que reflejaba el USDA reorganizado y reducido, y prohibió expresamente la reorganización de la agencia sin una aprobación adicional del Congreso".
En respuesta a la demanda, funcionarios del USDA estimaron que unas 250 personas serían reubicadas, y no miles. Sin embargo, el juez determinó que, independientemente de esa cifra, la reorganización propuesta "afectaría ciertamente a más de 10 empleados y, por lo tanto, entraría dentro de la definición de reprogramación", lo que requeriría la aprobación del Congreso.
El gobernador de Utah, Spencer Cox, había calificado la medida como una "gran victoria para Utah y el Oeste". "Alejarse de un modelo regional hacia un enfoque más centrado en los estados fortalece el federalismo y ayuda al Servicio Forestal a hacer su trabajo de manera más eficaz", dijo en su momento.
Tras conocerse el fallo, Cox y los principales líderes legislativos republicanos de Utah —el presidente de la Cámara, Mike Schultz, y el presidente del Senado, Stuart Adams— emitieron una declaración conjunta en la que calificaron la decisión como "un retroceso para el sentido común y la gestión responsable de nuestras tierras públicas". "Las decisiones que afectan a los bosques y comunidades del Oeste deberían tomarse más cerca de las personas que mejor conocen estas tierras, no por burócratas e intereses especiales a miles de kilómetros de distancia en Washington D.C.", señalaron, y agregaron: "Esperamos que esta decisión se revierta rápidamente para que el liderazgo del Servicio Forestal pueda servir mejor al Oeste".
Mientras avanza el resto del litigio, la orden impide a Rollins y a otros líderes del USDA cerrar oficinas o reasignar empleados a nuevas ubicaciones fuera de sus áreas. El juez precisó que la medida no impide reubicar o reasignar empleados dentro de la Región de la Capital Nacional en Washington D.C., pero sí prohíbe trasladar puestos fuera de esa zona.
Chhabria advirtió, sin embargo, que "el alcance temporal de esta medida podría terminar siendo bastante corto". "Las leyes de apropiaciones pertinentes están por expirar en menos de dos meses. Si la agencia desea avanzar con sus planes de cerrar oficinas y reubicar empleados, pronto tendrá la oportunidad de convencer al Congreso de los méritos de esos planes", indica la orden. "El Congreso, si está de acuerdo, puede optar por no extender las restricciones en cuestión en este caso".
"Pero hasta entonces, se prohíbe preliminarmente al USDA gastar fondos asignados en los cierres de oficinas y reubicaciones de empleados impugnados", concluyó el juez.